14
El tres no se parece al cuatro
pero éste lo contiene.
La vida no se parece a la muerte
pero ésta la contiene.
Tú no te pareces a mí
pero yo te contengo.
Tal vez sería mejor
cambiar las contingencias
y que el tres contenga al cuatro,
la vida a la muerte
y tú me contengas a mí.
O que todo sea igual a todo
y nada contenga.
50
Nos morimos de estar vivos.
Cuanto más vivos, más morimos.
De estar muerto no muere nadie.
Por eso algunos,
para no morir,
prefieren estar muertos,
Así se escriben dos historias opuestas:
algunas crónicas biográficas,
innumerables notas necrográficas
y unos pocos apuntes de lo vivo.
La aparente relación monolítica
entre las vidas y las muertes
se vuelven entonces un patio de mosaicos
con múltiples y caprichosos dibujos.
Y en ese patio juega un niño
que ni siquiera mira los dibujos.
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